El uso masivo de piscinas durante el verano incrementa el riesgo de enfermedades si estas no cumplen con los estándares sanitarios, advirtió Claudia Rondinel Sosa, responsable de Vigilancia Sanitaria de Piscinas. El contacto con agua contaminada puede provocar infecciones gastrointestinales como gastroenteritis y enterocolitis, además de micosis, otitis e infecciones oculares, especialmente en niños y jóvenes.
Diez piscinas de Ayacucho son declaradas saludables tras evaluación sanitaria
La especialista explicó que estos riesgos se originan por un manejo inadecuado del cloro, la sobrecarga de bañistas y deficiencias en los sistemas de filtración. La falta de controles periódicos y el incumplimiento de las normas sanitarias agravan el problema en temporada alta.
Actualmente, la vigilancia sanitaria supervisa 36 piscinas registradas en Huamanga, con inspecciones reforzadas durante el verano y en coordinación con municipalidades y el Ministerio Público, a fin de garantizar condiciones mínimas de salubridad.
Finalmente, Rondinel exhortó a la ciudadanía a verificar que los establecimientos cuenten con el Sticker visible y vigente de “piscina saludable” antes de ingresar, como medida preventiva para proteger la salud.
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