La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia ha emitido un contundente comunicado institucional en el que rechaza cualquier intento de presión, condicionalidad o censura a las decisiones judiciales, en respuesta a las recientes declaraciones del presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien cuestionó públicamente a los jueces y planteó la necesidad de “barrer” el sistema judicial.
En el comunicado, el máximo órgano deliberante del poder judicial advirtió que es inaceptable que resoluciones dictadas en el ámbito de su competencia sean objeto de amenazas de intervencionismo político, sanciones disciplinarias o censura. Según él, este tipo de práctica no sólo viola la independencia judicial, sino que también pone en peligro el orden democrático.
“Esto implica la destrucción del sistema judicial, cuya cúspide es el poder judicial, así como la cancelación de la tutela judicial efectiva a la que tiene derecho todo ciudadano”, subraya el documento.
Antecedentes de la declaración
La reacción de la Corte Suprema se produce luego de que Rospigliosi cuestionara a jueces que se negaron a aplicar una ley aprobada por el Congreso que permitiría la prescripción de crímenes de lesa humanidad cometidos antes de 2002, como parte del caso Cayara. Asimismo, el legislador fujimorista denunció ante el Consejo Nacional de Justicia (JNJ) a un juez que había declarado inaplicables los artículos de la llamada ley contra las ONG (ley APCI), al considerar que violaban derechos fundamentales.
