Durante la crisis energética causado por la explosión del oleoducto Camisea, el Estado peruano, a través del Ministerio de Defensadesplegó helicópteros de la Fuerza Aérea para ayudar a la empresa privada TGP.
Según información oficial, se realizaron al menos 12 vuelos de 5 horas cada uno, sumando 60 horas de vuelo, con un gasto promedio de más de 600.000 soles del dinero de todos los peruanos.
Especialistas señalan que el costo por hora de vuelo oscila entre $2.500 y $3.000, sin incluir recursos humanos ni seguros. Aunque el regulador ordenó a TGP devolver el dinero, esto aún no se ha concretado.
Se sabe que en el momento de la explosión 18 personas se encontraban trabajando en la zona. El oleoducto fue inspeccionado por última vez en agosto de 2025 y no se reportaron anomalías.
