A menos de dos semanas de las elecciones generales del 12 de abril, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) desarrolló el sexto día del ciclo de debates presidenciales. Ese día, once candidatos presentaron sus propuestas en dos bloques temáticos: educación, innovación y tecnología; y empleo, desarrollo y emprendimiento.
La jornada mostró no sólo la diversidad de enfoques para abordar los principales problemas del país, sino también la diferencias en la viabilidad de las propuestas. Mientras algunos candidatos optaron por planes estructurados, otros recurrieron a discursos más generales o promesas complejas a implementar en el corto plazo.
Debate presidencial 2026: confrontación, promesas ambiciosas y coincidencias en la crisis educativa
EDUCACIÓN: ENTRE LA CONECTIVIDAD TOTAL Y LA CRISIS ESTRUCTURAL
El primer bloque se centró en la educación, un sector que enfrenta múltiples desafíos en el Perú. Según datos recientes del Ministerio de Educación, el país mantiene brechas significativas en infraestructura, conectividad y calidad de la educación, particularmente en las zonas rurales.
En este contexto, Armando Massé (Partido Demócrata Federal) propuso una conectividad total a través de Internet satelital, con el objetivo de nivelar el campo de juego entre regiones. Su enfoque incluyó el apoyo estatal a uniformes escolares, útiles y alimentación, vinculando el aprendizaje a la lucha contra la anemia infantil, que continúa afectando a más del 40 por ciento de los niños del país.
Por su parte, José Williams (Avanza País) propuso una reforma educativa centrada en los valores, el pensamiento crítico y la modernización tecnológica. Propuso incentivos para los docentes de las zonas rurales y la creación de una Autoridad Nacional Digital que centralice la conectividad en escuelas y hospitales.
El contraste también fue evidente en el segundo grupo, donde César Acuña (Alianza para el Progreso) destacó su experiencia en el sector educativo y propuso programas de certificación docente, entrega de equipamiento tecnológico y mayor inversión en ciencia y tecnología. Frente a esto, otros candidatos cuestionaron el modelo actual, enfatizando que la educación no satisface las demandas del mercado laboral.
Las críticas más duras se centraron en la ineficacia del gasto público y la falta de ejecución presupuestaria. Se mencionó que los miles de millones de soles destinados al sector no se utilizan adecuadamente, lo que agrava las brechas existentes.
PROPUESTAS TÉCNICAS VERSUS DISCURSOS BASADOS EN VALORES
En los siguientes grupos del bloque educativo las diferencias se trasladaron al planteamiento del cambio. Mientras Rosario Fernandez (Un Camino Diferente) propuso una reforma técnica con inversiones en plataformas digitales, un mejor presupuesto y estándares internacionales, otros candidatos priorizaron el rol del docente y los valores de la formación.
Ricardo Belmont (Partido Cívico Obras) centró su intervención en la dignificación de la profesión docente y la importancia de la formación ética desde la infancia, alejándose de las propuestas tecnológicas y optando por un enfoque más tradicional.
Mientras tanto, Rafael Belaúnde (Libertad Popular) advirtió sobre la precariedad de las infraestructuras educativas, destacando que miles de escuelas carecen de servicios básicos. Su propuesta vinculó la educación con la industrialización del país, particularmente en sectores como la minería.
Por su parte, José Luna (Podemos Perú) insistió en que no se puede hablar de tecnología sin resolver problemas fundamentales como la desnutrición infantil, proponiendo una relación directa entre las condiciones de vida y los resultados educativos.
López Aliaga amenaza al presidente de la ONPE y revive el discurso sobre fraude electoral
EMPLEO: CRECIMIENTO, FORMALIZACIÓN Y PROMESAS DE INDUSTRIALIZACIÓN
El segundo bloque del debate se centró en el empleo y el desarrollo, en un país donde La informalidad laboral supera el 70%, según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
En este contexto, varios candidatos coincidieron en la necesidad de promover la industrialización. Antonio Ortíz (Salve Perú) propuso transformar el modelo económico basado en materias primas a un modelo de valor agregado, a través de la creación de parques industriales en las regiones.
Williams, por su parte, priorizó la seguridad como base para el empleo, enfatizando que sin control del crimen no es posible atraer inversiones. Su propuesta incluía reformas laborales para facilitar la formalización y reducir los impuestos.
Al mismo tiempo, Massé propuso iniciativas más creativas, como ferias y festivales para fomentar el emprendimiento, así como cambios en la educación secundaria para mejorar la empleabilidad de los jóvenes.
DESARROLLO ECONÓMICO Y ENFRENTAMIENTOS AL CIERRE
En las etapas finales del debate, las propuestas se centraron en grandes proyectos de infraestructura, reformas económicas y críticas al modelo actual.
Acuña prometió aumentar el crecimiento económico al 6% eliminando obstáculos burocráticos e implementando proyectos de inversión a gran escala. Entre sus iniciativas estuvieron la construcción de un tren de travesía y la ampliación de la frontera agrícola.
Por otro lado, Jorge Nieto (Partido Buen Gobierno) enfatizó la informalidad y la necesidad de garantizar los derechos laborales, mientras Alfonso López Chau (Ahora Nación) abogó por una descentralización encaminada a fortalecer las economías regionales.
El cierre del debate estuvo marcado por enfrentamientos directos entre los candidatos, en particular sobre las cuestiones de educación, corrupción y responsabilidad del Estado ante el desempleo juvenil. También fueron evidentes las divergencias sobre el papel de las instituciones y la necesidad de reformas profundas.
