Un informe de vigilancia sanitaria alerta sobre la venta de carne, pollo y pescado en condiciones inadecuadas en diferentes mercados de Lima, durante días de intenso calor cuando las temperaturas superan los 30 grados centígrados.
En visitas al centro de abastos de Chorrillos y otras localidades, se observó que proteínas esenciales como carne de res, cerdo y pescado quedaron expuestas a la intemperie durante horas, sin respetar la cadena de frío que estos productos delicados y sensibles al calor necesitan para evitar su descomposición.
Las carnes, ofrecidas en bandejas metálicas o en recipientes llenos de agua, se exhiben en puestos callejeros donde también se convierten en cebo para moscas, insectos transmisores de enfermedades y parásitos, agravando el riesgo para la salud.
Los expertos consultados subrayan que un alimento cárnico que pasa de 6 a 8 horas al aire libre, a las temperaturas actuales, ya no es apto para el consumo humano, porque puede contener microorganismos peligrosos, incluso mortales.
Indicadores visuales y olfativos, como un color amarillento y un aroma pútrido, son signos claros de descomposición de la carne, pese a lo cual muchas familias, buscando ahorrar dinero, han normalizado estas condiciones insalubres de venta.
