A pocas semanas de las elecciones, Keiko Fujimori confirmó que Fuerza Popular no favorecería la salida del presidente interino José Jerí, al considerar que una nueva crisis política afectaría el proceso electoral, aunque reconoció como “preocupantes” las denuncias sobre contrataciones irregulares dentro del Ejecutivo.
Desde San Juan de Lurigancho, la candidata presidencial indicó que su partido prioriza la estabilidad y desarrollo de las elecciones generales, excluyendo por el momento apoyar mociones de censura o vacancia contra el presidente interino.
A pesar de los cuestionamientos sobre el llamado caso “Chifagate”, Fujimori dijo que el partido mantendría su posición inicial. “Creemos que el señor Jerí debe permanecer en el poder” (hasta las elecciones), afirmó. Añadiendo que sólo cambiarían de posición en caso de comprobada delicadeza flagrante.
Asimismo, indicó que Jerí tiene la responsabilidad de garantizar la transición democrática y enfrentar la inseguridad ciudadana en este período clave para el país.
Estas declaraciones surgen tras un informe de Cuarto Poder que revela que cinco jóvenes visitaron Palacio y pocos días después obtuvieron mandatos de servicio en entidades estatales, hecho que Fujimori calificó de negativo para el clima electoral.
