El sistema de salud peruano está en alerta por la escasez de insulina, medicamento esencial para el tratamiento de la diabetes tipo 1. Organizaciones de pacientes y sociedades científicas han advertido que hospitales públicos y farmacias privadas están teniendo dificultades para acceder a este fármaco en varias zonas del país.
El informe elaborado por la ONG Lucas – Una Misión de Vida y la Asociación Peruana de Diabetes Juvenil (ADJ) señala que se detectó falta de medicamentos en los establecimientos del Ministerio de Salud (Minsa) y EsSalud, así como en farmacias privadas. Entre las regiones donde se ha reportado la ausencia del producto se encuentran Cusco, Arequipa, Tacna, Huánuco, Loreto y La Libertad, además de Lima.
La situación afecta principalmente a pacientes con diabetes tipo 1, una enfermedad crónica en la que el cuerpo deja de producir insulina, lo que les obliga a recibir el fármaco constantemente para controlar los niveles de azúcar en sangre. En Perú se estima que alrededor de 20.000 personas viven con esta enfermedad, en su mayoría niños y adolescentes.
Según las organizaciones que elevaron la alerta, el problema se ha agravado desde diciembre de 2025, cuando la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Medicamentos (Digemid) ordenó la inmovilización de la insulina Wosulin-N, producida en India, tras detectar que el laboratorio fabricante no cumplía con las normas de buenas prácticas de fabricación. A partir de entonces, el Estado realizó compras menores para cubrir la demanda inmediata, que al parecer era insuficiente para satisfacer las necesidades del país.
En medio de esta situación, también ha surgido un debate técnico sobre el tipo de insulina que se debe administrar a los pacientes. Sociedades científicas han señalado que, en el caso de niños y adolescentes, la insulina análoga es generalmente la opción más utilizada en los tratamientos actuales, mientras que la insulina humana ha generado dudas por parte de algunos especialistas sobre su uso en determinados grupos de pacientes.
Ante la alerta, el Ministerio de Salud indicó que activó la compra urgente de 47 mil unidades de insulina NPH para garantizar la continuidad del tratamiento de más de 33 mil pacientes diabéticos. Asimismo, anunció que se realizan esfuerzos regulatorios excepcionales para facilitar el ingreso de nuevos lotes al país y fortalecer el suministro del fármaco.
El sector también señaló que se prevé una compra centralizada de insulina por parte de las empresas a través del Centro Nacional de Adquisición de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares), en coordinación con EsSalud, con el objetivo de mejorar la planificación de la demanda y evitar mayores interrupciones en la cadena de suministro.
